Lo que pasó este domingo es algo a lo que tendremos que acostumbrarnos los vallartenses.
La alerta que sonó en los celulares, es un mecanismo nacional automático que sonará siempre que se registre un sismo de intensidad media, no importa dónde, siempre que sea en territorio nacional.
Y es que, no hay que confundirnos. Los terremotos fuertes que le pegan a Puerto Vallarta, históricamente han ocurrido en Colima y sus costas. Ahí está una falla. El sismo del ’95 pegó porque fue aquí cerquita.
No obstante, existen movimientos telúricos que, aunque ocurran lejos, como en Oaxaca o Guerrero, son tan intensos que sus ondas alcanzan a percibirse en el Occidente del país, ya ha ocurrido recientemente.
Por lo tanto, aunque como pasó el día de hoy que tembló en Puerto Escondido (lejos), con 5.7 grados de intensidad, y no se sintió nada, la alarma tenía que sonar.
No está coordinada esa alarma del celular automática con el Servicio Sismológico Nacional, ni tampoco está regionalizada.
Cada vez que suene, será un volado: usted leerá la alerta y sabrá dónde es el epicentro del sismo, pero quedará bajo su criterio tomar la decisión d evacuar o no dependiendo de sí podría o no sentirse hasta su ubicación. No hay manera de preveerlo, pero son segundos valiosos.
Hoy, mucha gente en plazas comerciales y restaurantes, así como turistas en hoteles, evacuaron, salieron de los edificios a las calles, y resulta que no valió la pena porque nada ocurrió. Pero al final esas son las reglas de la prevención de desastres: no tienen palabra. Más vale anticipar que lamentar.
¿Usted que opina?